Remedy diseñó los movimientos de Dylan para que sus poderes no lo conviertan en un héroe perfecto. Sus animaciones muestran esfuerzo, tropiezos y desorientación al elevarse o modificar la gravedad, una decisión que busca recordar que cada habilidad tiene un costo y reforzar su deseo de recuperar una conexión humana.

La Manhattan del juego fue bautizada internamente como Strange York: una versión cinematográfica y retro de la ciudad donde cabinas telefónicas, oficinas creíbles y zonas cotidianas sirven de contraste para la amenaza paranatural. La destrucción dinámica hará que los impactos levanten hojas, rompan objetos y activen elementos del entorno, mientras lugares como The Gap y Sinkhole permitirán caminar por paredes y techos alterados por la gravedad.

Los Resonants funcionarán como pruebas de habilidad construidas a partir de prototipos, documentación técnica y propuestas de todo el estudio. Sus temas incluyen el control colectivo inspirado en hongos y mentes colmena, pero su apariencia toma referencias de la iconografía medieval y la arquitectura religiosa para provocar una sensación majestuosa. La potencia de PS5 permitió ampliar distancias de dibujado, objetos físicos y enemigos en pantalla; Remedy asegura que una sola zona supera en tamaño a cualquiera de sus áreas anteriores.